miércoles, 31 de octubre de 2007

SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM "Of Natural History" (2004)



HOLA AMIGOS, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.


En el Internet me he topado con este link http://www.mp3fiesta.com/of_natural_history_album84029/ , para bajar el segundo disco de SLEEPYTIME GORILLA MUSEUM "Of Natural History". Se trata de un disco conceptual (o casi) cuya temática versa sobre una crítica a la sociedad tecnologizada contemporánea. Es en este disco que SGM lleva a la madurez plena su propuesta de combinar el metal experimental, el chamber-rock, el death, la música concreta y el gótico, todo ello integrado bizarramente en una amalgama perturbadora y extrañamente cautivante.


Esto sí tiene sabor a Halloween, con altas dosis de dadaísmo y hospital psiquiátrico.


Seguimos en contacto.

lunes, 1 de octubre de 2007

Cup of Wonder


Amigos recomiendo esta pagina de analisis de las letras de Jethro Tull y de los discos solistas de Ian Anderson es una pagina muy completa por lo que les insto a que entren y lean. Seguro cuando escuchen esas canciones de Jethro Tull que a todos nos agradan lo haremos de una forma muy distinta
saludos

miércoles, 12 de septiembre de 2007

The Great Labyrinth Project - reseña del disco



HOLA AMIGOS, LES SALUDA CÉSAR MENDOZA.

Con la presente les hago saber sobre THE GREAT LABYRINTH PROJECT, el proyecto dirigido por el guitarrista peruano radicado en los EE.UU. Ricardo Rodríguez. Asumiendo adicionalmente los roles en el bajo, teclados y programación de ritmos, además de utilizar la guitarra midi, Rodríguez se ha dado abasto para sacar a la venta el CD debut de THE GREAT LABYRINTH PROJECT, el mismo que está a la venta a través de su blog de Myspace: www.myspace.com/thegreatlabyrinthproject Aunque se trata de un proyecto netamente instrumental, este disco ha salido con títulos en español e inglés, respectivamente: “Desde el Centro del Laberinto” y “From the Center of the Labyrinth”. Pueden encontrar cuatro temas del disco en este blog, pero también pueden encontrar otros dos en su blog de Musicazo (www.musicazo.com.gruposlist/gruposlist.php), buscando en la sección de rock progresivo. Lo que se advierte de entrada es que el estilo plasmado en este proyecto se basa en una muestra enérgica y colorida de rock sinfónico con eminentes tintes de rock duro y la psicodelia tipo space-rock; incluso hay algunos coqueteos con el jazz-rock moderno, que no por ser tan recurrentes dejan de hacerse notar. Los referentes principales en las composiciones son RUSH, el sinfonismo estandarizado de raigambre yessera, las atmósferas envolventes del PINK FLOYD de la era 73-75, las oleadas oníricas y exóticas de OZIC TENTACLES en sus faceta más pesada, y el efectismo estilizado de un SATRIANI.

El repertorio consiste en: Intro / Roller Coaster / Fotografía / A.L.G.D.G.A.D.U. / El Despertar del Dragón / Hermoso Amanecer / Aprendiz / Viajero del Tiempo / La Princesa de Eskurtu / Outro

Con ‘Intro’ tenemos una atractiva alternancia de cortinas cósmicas con pasajes fuertes, casi prog-metal, en siete octavos: esta alternancia funciona como manifestación de algo que está a punto de irrumpir. Y la irrupción se cumple, en efecto, con la siguiente pieza, ‘Roller Coaster’, desde sus riffs de entrada y las efervescentes variantes que se van dando en el desarrollo. Sin tratarse de una pieza tremendamente compleja, sí logra transmitir un aura de sofisticación a través de sus sucesivos ambientes, lo que permite redondear la faena de una composición cohesiva y con gancho. ‘Fotografía’ es más compleja en la resolución de las variantes que se van sucediendo, pasando de un pasaje introductorio etéreo a un primer motivo cálido y melancólico, para luego llegar a una sección donde se alternan cadencias de tendencia blueseada con otros más dinámicos; el arribo a un breve reprise del primer motivo marca una conclusión eficaz. Más adelante, ‘El Despertar del Dragón’ lleva un paso más allá la polenta rockera que tan crucial resulta para la visión musical de Rodríguez, con una base rítmica que se apunta más hacia la esfera del jazz-rock funky a fin de darle un aire especial a los riffs de guitarra. Entre la foto y el dragón se ubica ‘A.L.G.D.G.A.D.U.’, un tema donde los aires exóticos de inspiración medio-oriental se plasman con energía y espíritu ceremonioso, como si asistiéramos a un ritual de talante extrovertido y sobrio a la vez. ‘Hermoso Amanecer’ porta una sencillez lírica bien llevada, evitando lo empalagoso gracias al efectivo uso de sonoridades etéreas tanto en los solos de guitarra como en las orquestaciones de teclado. También lírico pero con una mayor extroversión en los ambientes y el ritmo, ‘Aprendiz’ (una de las primeras composiciones que salieron a la luz en la primera etapa de este proyecto) recoge la faceta más estilizada del repertorio precedente; incluso creo notar un ligero tenebrismo en la densidad atmosférica que hace aparición en alguna parte del medio. Los temas 8 y 9 son aquellos donde quizá se refleja de manera más exitosa la ideología de complejidad progresiva. ‘Viajero del Tiempo’ expone un buen híbrido de YES y RUSH, incluyendo pasajes con compases inusuales y dramáticos giros armónicos donde los contrastes se trabajan de manera fluida. ‘La Princesa de Eskurtu’ no resulta tan bien integrada como la pieza anterior, pero también despliega ingenio en su manejo de la ambiciosa lógica de los cambios de ritmo, motivo y ambiente: hay ciertos momentos específicos donde la belleza de un solo o una serie de acordes brilla de manera especial. El minuto y medio que ocupa ‘Outro’ es una retoma de la sección rockera de ‘Intro’, un buen cierre para un disco ingenioso y ameno.

Sinceramente creo que se trata de un muy interesante ítem de la escena progresiva contemporánea, y desde ya recomiendo la adquisición del mismo.

César Inca Mendoza

lunes, 13 de agosto de 2007

RUBÉN D'HERS "Todo está en Descanso" - reseña y link



RUBÉN D’HERS “Todo Está en Descanso” (2004)

Temas
1. Porciones Bajas
2. Las Polillas
3. Nube Baja
4. La Vigilia y el Nácar
5. Desenso Sedoso
6. Primer Manual Para lo Inexpresivo
7. Almuerzo
8. Mi Brazo Roto
9. El Verdadero Dios
10. Tres Cosas Incesantes I
11. Tres Cosas Incesantes II
12. Todo Está en Descanso
13. Anna y las Palmas


El aventurero músico caraqueño RUBÉN D’HERS encarna una de las fuerzas creativas más osadas del momento en el rock experimental sudamericano. Aparte de su labor en el alucinado grupo kRé, también tiene mucho que decir como solista. Su primer trabajo solista es “Todo Está en Descanso”, una trama musical seriamente comprometida con el minimalismo, la ambientación electrónica, el post-rock y la musique concrete. Las intensivas manipulaciones de las cintas magnetofónicas operan más como un instrumento que como un mero recurso tecnológico. La serie de imágenes mentales motivadas por el repertorio de este disco alude a paisajes irreales y atmósferas etéreas plagadas de misterio, niebla y magia inescrutable. Todo eso en el lapso de una hora y medio minuto.

‘Porciones Bajas’ comienza con ambientes tétricos armados bajo una aureola distante donde capas irreales y aleatorias escalas disonantes se confunden en un efluvio concreto. ‘Las Polillas’ tiene, por el contrario, una tendencia a la candidez merced a las imágenes aludidas por los solitarios acordes de guitarra, los mismos que sirven para dirigir el desarrollo de las capas sonoras que se van sumando y escondiendo cuales olas en la playa. ‘Nube Baja’ tiene una tendencia más oscura, definitivamente enmarcada bajo (que no absorbida por) la huella del chamber-rock o RIO en su dimensión más recalcitrantemente reconstructiva. La serie de inquietantes retazos de violines múltiples establece una constante bizarra a contrapelo de las inconstantes apariciones de la guitarra, las mismas que emergen y desaparecen cuales traviesos espectros en una mansión abandonada y decadente. Luego surge una brisa opresiva como si se hubiese abierto al ventana a un mundo aun más aterrador: esto es más un paisaje musical que música en el sentido habitual del término. ‘La Vigilia y el Nácar’ es un homenaje a los paisajes oníricos del post-rock en su prototipo más lánguido: los efectos (“naturales” y artificiales) y acordes de guitarra exponen un retrato prodigioso de melancolía contemplativa en un ambiente otoñal, mientras que ‘Desenso Sedoso’ continúa explorando esta veta con incorporados alientos de minimalismo electrónico, para nada ajenos a la influencia de la vertiente más espacialmente onírica de la primera oleada del krautrock (p.e., CLUSTER, KLAUS SCHULZE). Definitivamente, gracias a esos etéreos rasgueos de guitarra acústica, ‘Desenso Sedoso’ es un número bastante cálido en medio de este contexto. Otro tema que más adelante apelará a ambientes similares es el octavo, ‘Mi Brazo Roto’, aunque a mitad de camino se enrumba por matices sonoros más inquietantes, como creando una exaltación de la mente encerrada en su propio cubículo espiritual. ‘Primer Manual de lo Inexpresivo’ es, esencialmente, un mini-catálogo de efectos: pura deconstrucción de las formas habituales, como si se tratara de un homenaje al movimiento multi-artístico Fluxus. ‘Almuerzo ‘sigue el mismo camino pero apunta al señalamiento de una cadencia rítmica concreta, armada con lo que parecen ser efectos de sonido que reciclan sonidos bucales tales como jadeos, absorciones, movimientos de la mandíbula,… Con sus ásperos rasgueos lentos de guitarra y sus atmósferas de desgarradora melancolía manifestadas por la orquestación de violines, ‘El Verdadero Dios’ nos remite más directamente al padrinazgo de SIGUR RÓS. La dupla de los temas ‘Tres Cosas Incesantes’ ofrece sendos collages de ideas que van fluctuando y sucediéndose bajo un arropamiento de capas mínimas sostenidas en el aire como un mismo cielo que contempla las cosas que pasan y pasan en el círculo perpetuo de la vida. La tendencia distante de la producción sonora da un aspecto de raro ensueño al asunto, incluso en las ideas más bizarras. Y de hecho que las hay en buenas dosis, como ese lamento surrealista de violín con el que concluye la segunda pieza de esta dupla. El tema homónimo es, en buena medida, una continuación de los aspectos más recurrentes del díptico precedente, aunque viene adornado por tarareos en falseto (muy semejantes al registro vocal de Jónsi Birgisson, de SIGUR RÓS). Estas alusiones al post-rock sirven para, una vez más, engarzar con la siguiente pieza, ‘Anna y las Palmas’, la misma que cierra el disco. En compás de tres cuartos, los retazos de guitarra, capas sonoras y tarareos en falsete están lejos de suponer un misterio en cuanto a las fuentes de inspiración

“Todo está en Descanso” es un disco muy especial, presto a ser degustado con una disposición particular y a ser disfrutado con nuevos esquemas mentales que el oyente deberá ir armando tentativamente a medida que va fluyendo el repertorio. Éste es un disco variado y coherente por igual, y a pesar del racimo de influencias, también un manifiesto de originalidad creativa. RUBÉN D’HERS es un verdadero visionario de la música contemporánea, y realmente creo que su legado presente resulta lo suficientemente valioso como para que se lo valore y difunda como merece. Este disco puede bajarse desde la misma página web del músico: visitar el enlace
http://www.dhersmuzik.com/download.php


César Inca Mendoza

viernes, 27 de julio de 2007

CANVAS SOLARIS: “Cortical Tectonics” (2007)




Temas
1. Berserker Hypothesis
2. Sinusoid Mirage
3. Interface
4. Gamma Knife
5. Rhizome
6. Reticular Consciousness


El alucinado ensamble de metal instrumental experimental CANVAS SOLARIS vuelve a ofrecernos, desde el estado norteamericano de Georgia, un catálogo de música enérgica, potente y versátil. A solo un año de la edición de su “Penumbra Diffuse” (el primer disco que conocí de la banda), el trío de Nathan Sapp, Ben Simpkins y Hunter Grinn resuelve profundizar en su peculiar mezcla de prog-metal, math-rock, jazz-rock, thrash metal, crimsonismo y psicodelia etérea para establecer una línea de trabajo más minuciosa en el manejo de contrastes y el despliegue de virtuosismo técnico, no pocas veces gratuito, pero definitivamente, siempre gratificantemente retador para el melómano amante de los senderos más bizarros de la vanguardia prog-metalera.

El incendiario tema ‘Berserker Hypothesis’ se explaya en un derroche de compleja fiereza expandida a través de riffs entrecortados y tensiones rítmicas que ya rayan lo humanamente imposible, y aun así, resulta que la polenta rockera se expone con una vitalidad bastante fresca. Su lapso de poco menos de cuatro minutos está muy bien aprovechado en lo que se refiere a la capacidad de impresionar al oyente con pericia técnica. Es como una acentuación de las cualidades más efectistas del tema de apertura de su anterior obra “Penumbra Diffuse”. Tras esta apertura de fuego y delirio siguen dos temas más notoriamente reposados (que no exentos de fuerza). ‘Sinusoid Mirage’ comienza con una vibración etérea donde el compás de los platillos y los sonidos semejantes al piano eléctrico parecen flotar en el aire pro un espacio de 2 minutos, antes de que entre la sección principal, marcada por una esencia jazz-rock ornamentada con connotaciones metal. ‘Interface’ ahonda más en la faceta más relajada del ensamble con sus aires decididamente fusionescos en clave crimsoniana, algo muy emparentado con las sonoridades más recurrentes de los discos solistas de TREY GUNN. Este momento de contemplación (con su suave dosis de neurosis) es una prueba de la habilidad que tiene el grupo para crear ambientes evocativos con ideas sencillas, y de paso, resulta muy oportuno dado el tremendo efluvio de energía y pirotecnia que tiene lugar en ‘Gamma Knife’, una de las piezas más fehacientemente llamativas del disco. ‘Gamma Knife’ contiene un viaje musical de 8 minutos donde se retoma en buena medida el frenesí inapelable del primer tema aunque arropado con una mayor sofisticación merced al uso de trucos estilizados muy a lo prog-metal (influencia de FATES WARNING) y a la aparición de ciertos fraseos melódicos bien definidos en medio de los exigentes ejercicios de acordes y síncopas raras. ¿Hay lucimiento por el gusto de lucirse? Sin duda, pero me parece que este ejercicio de exhibicionismo contiene la suficiente agilidad en su ambiente interno como para no perderse en divagaciones innecesarias: cada riff, cada solo, cada cambio de ritmo, cada metralla de doble bombo está en su correcto lugar durante el desarrollo y expansión de los motivos.

‘Rhizome’ comienza con un justo medio entre las aventuras jazz-rockeras del tema 2 y las cadencias hipnóticas del tema 3 en sus pasajes más relajados; luego, cuando surgen abruptamente las secciones más fieras tenemos un nuevo despliegue de la más pura esencia CANVAS SOLARIS. Los últimos 17 minutos del disco están ocupados por ‘Reticular Consciousness’, monumental pieza de cierre. Ésta comienza con un motivo bien definido dentro del prog-metal de resabios math-rock: aquí más que en los anteriores temas potentes logra Hunter Ginn exhibir la ingeniosa mezcla de fuego metalero y swing jazzero que conforma su estilo percusivo. Poco antes de entrar al tercer minuto y medio nos metemos en un segmento medio “spacey” que suena a un intermedio entre OZRIC TENTACLES y DJAM KARET (en su faceta más ensoñadora). Mientras avanza esta sección el aspecto cósmico se hace predominante hasta que llega un motivo de contrapuntos crimsonianos que opera como puente para una sección más relajada, algo así como una versión remodernizada de los climas oníricos floydianos de la era pre-“Dark Side”. Poco después de entrado el noveno minuto irrumpe un riff que en cuestión de segundos nos regresa frontalmente al ambiente inicial de prog-metal con tendencias math, aunque esta vez la guitarra sintetizada casi roba el protagonismo a la guitarra solista en algunos fraseos; con el reprise del motivo cósmico anteriormente mencionado regresamos desde la euforia al misterio nuevamente directo hasta la conclusión. CANVAS SOLARIS demuestra con su “Cortical Tectonics” que tiene ganas de y recursos para seguir siendo una fuerza motriz relevante para el desarrollo de la actual escena prog-metal en su vertiente más aventurera: de lo mejorcito y más filudo que ha dado el metal últimamente.


César Inca Mendoza

domingo, 22 de julio de 2007




Temas
1. Fumarolas del Alma
2. Ciudad de Papel
3. El Llamado del Totoral
4. El Gran Acuerdo
5. Migraciones Eternas
6. La Voz de los Niños
7. Acción Por Los Cisnes
8. Tralcao (Lugar de Truenos)
9. Homínidos (Historia de Seres Nerviosos)
10. Los Trabajadores
11. E-N-E-U-J (Esto No Es un Juego)
12. Boletos Para Ir

Dejándose llevar por la corriente de creatividad e ingenio que se manifestó en su monumental disco precedente “La Isla de los Muertos”, el ensamble chileno LA DESOOORDEN vuelve a la carga con otro magnífico concept-disc – “Ciudad de Papel”. Aunque la temática sigue combativamente comprometida con la cuestión ambiental, esta vez el tema se concentra en la contaminación ambiental a nivel global por causa de los excesos de la galopante industrialización. El sonido grupal se siente más cargado, lo cual quiere decir que pone menos énfasis en las texturas de raigambre mística (completamente apropiada para el disco anterior) y más énfasis en la articulación fluida de diversos matices, adornos y complejidades dentro de su bien definida vertiente rock-fusión. Este disco destila una mayor dosis de aspereza propia del rock dentro de la compleja amalgama estructural creada por la banda; en las partes más serenas salen a relucir las influencias de CONGRESO y, en general, los estándares del rock-fusión en cuanto a densidad rítmica y sensibilidad melódica, mientras que en los momentos más filudos pueden notarse ciertos paralelos con KOIAK y la línea actual de MAR DE ROBLES. La labor del guitarrista Alfonso Banda es más destacada en comparación con “La Isla de los Muertos”, pues se da más abasto para meter solos y fraseos y hacerlos destacar en medio de las orquestaciones de saxos y los consistentemente contundentes aportes de la dupla rítmica (mención especial para el baterista-percusionista Rodrigo González, totalmente magistral en su potencia y versatilidad).

Con una cadencia tribal sincopada al punto de reflejar una especie de reflexión sosegada desde el corazón de la tierra, ‘Fumarolas del Alma’ conforma el inicio del disco: se trata de un tema en el que la energía global del ensamble va transitando fluidamente sobre las cadencias rítmicas, mientras que el violín (a cargo de un recurrente invitado de lujo, Benjamín Ruz) dialoga mágicamente con el saxo de Peter Pfeifer. El tema homónimo sube los decibeles un poco, especialmente en los momentos (como el inicial) donde los riffs guitarreros marcan la pauta, pero pronto nos encontramos con pasajes más contenidos en los que la instrumentación se matiza a fin de dejar que el canto dual de Altamirano y Contreras salga al frente y maneje la energía de las letras. Hay un interludio hermoso que supone el momento más relajado del tema antes del retorno del motivo inicial con un añadido cariz épico. A continuación siguen dos instrumentales, ‘El Llamado del Totoral’ y ‘El Gran Acuerdo’. El primero comienza con retazos sostenidos de didgeridoo contrapunteados por golpes de percusiones exóticas, creando al poco rato una danza ceremonial refrescante. El segundo es un ejercicio de jazz-rock, emparentado con lo que hacen AKINETÓN RETARD (otro gran ítem chileno) en sus momentos menos explosivos: con la presencia de invitados en violín y trompeta el sonido queda lleno de manera muy efectiva. ‘Migraciones Eternas’ me suena, en principio, a una combinación de los espíritus respectivos de las dos primeras canciones, logrando así manejar la continuidad estilística del disco. Pero además contiene una variantes y expansiones en su desarrollo que permiten al ensamble dar rienda suelta a sus ambiciones estilísticas – definitivamente, una de las gemas más sofisticadas de “Ciudad de Papel”. ‘La Voz de los Niños’ tiene una aureola más cinematográfica, destacando el pasaje de piano sobre el que fluye un coro infantil mientras la ocarina y ciertos artilugios percusivos ornamentan sutilmente el ambiente.

’Acción por los Cisnes’ continúa con esta tendencia cinematográfica en el comienzo, donde la voz de una activista y el ruido de consignas nos invitan a tomar conciencia sobre la alarmante urgencia del problema ambiental. Cuando el ensamble entra en acción, las cosas regresan a su caudal musical habitual de complejidad, aunque ciertamente con un aura más marcada hacia lo tenebroso y lo misterioso. ‘Tralcao (Lugar de Truenos)’ mantiene la explícita onda ecológica, transmitiendo esta vez una onda acústica donde se resalta lo percusivo: dicho sea de paso, el solo de saxo soprano es exquisito, realmente. ‘Homínidos’ es un instrumental donde la banda coquetea ligeramente con sonoridades propias del rock vanguardista. ‘Los Trabajadores’ reitera parcialmente la cadencia de la canción 2, con la variante de que aquí se hacen algunos guiños ocasionales al funk. ‘E-N-E-U-J’ pone, en su motivo principal, toda la carne rockera en el asador en un frenesí bien metido en el rock duro y la psicodelia, emanado desde la guitarra y desde la esforzada labor de la batería, generando así un acercamiento con LED ZEPPELIN y RED HOT CHILI PEPPERS. Los parajes donde aparece la trompeta invitada ayudan a crear oasis de variedad en medio de este torrente. El disco termina con los paisajes reflexivos de ‘Boletos Para Ir’, los mismos que son introducidos por delicados arpegios de guitarra sobre los que flotan etéreas líneas de saxo soprano. Los tambores étnicos y los ornamentos delicados de bajo ayudan a mantener un aura de evocación antes de que entren las partes cantadas. Los vuelos ocasionales del violín y los ornamentos adicionales de trompeta ayudan a completar el colorido espiritual de este envolvente mensaje de despedida.

“Ciudad de Papel” supone un nuevo exquisito logro artístico de parte de LA DESOOORDEN: recomendado como un aporte significativo dentro de la vanguardia rockera latinoamericana para este año 2007.

César Inca Mendoza

sábado, 21 de julio de 2007

OUTER LIMITS: “Stromatolite” (2007)






Temas
1. Cosmic Velocity
2. Consensus
3. Lullaby
4. algo_rhythm.c
5. Caprice
6. Spiral Motion
7. Dahlia
8. Pangea
9. Organ Small Works No. 4
10. Constellation

El estromatolito es una arcaica roca laminada con origen microbiano: los fundamentos de su origen forman parte esencial de los cimientos de la vida terrestre. El estromatolito también es aludido en el título del nuevo disco del renacido ensamble japonés OUTER LIMITS – debo añadir que esta obra “Stromatolite” es una de las más excitantes del género progresivo para el presente año 2007. El disco nos muestra a una banda con un cambios relevante en su formación como es la ausencia del expresivo Tomoki Ueno en la voz principal y teclados adicionales, pero aun así firme a su compleja visión artística, la misma que se funda en la confluencia de sinfonismo con fuertes elementos dramáticos, texturas góticas, dinamismo de tendencia neo con alientos sombríos y esquemas de cámara. El bajista Tadashi Sugimoto se hace cargo de la voz principal y añade el stick y el cello a su aporte instrumental. OUTER LIMITS se ve decidido a retomar el sendero que dejaron atrás con su desintegración a inicios de los 90s al crear un puente estilístico con el que fuera hasta ahora su último disco, “The Scene of Pale Blue”. El manejo estilizado de ambientes perturbadores y la magia sombría descargada a través de las atmósferas casi cinematográficas dirigidas por los teclados y cuerdas hacen al oyente conocedor remontarse frontalmente hacia el disco antes mencionado. Debo decir, por mi parte, que “Stromatolite” llega más lejos en esta propuesta, ofreciendo una compacidad mejor lograda y una ilación de ideas incansablemente sugerentes. No sé cuánto de esto que estoy diciendo se debe al impacto psicológico de lo novedoso, pero estoy casi totalmente dispuesto a considerar a este disco como el mejor de OUTER LIMITS en toda su carrera.

‘Cosmic Velocity’ da inicio al disco con un fulgor infinito que parece que no va a cesar nunca. La dupla rítmica genera un motor de precisión para solventarse en su tarea de sostener las excursiones de sus compañeros de viaje: las espirales dibujadas por el violín, el solo de guitarra casi a lo RIO, los sintetizadores que despliegan una garra apabullante en sus líneas espectrales. Toda la instrumentación opera como una maquinaria excelsa de sonido, marcada por efluvios grandilocuentes de esplendor progresivo: la llegada del rotundo final le da al clímax un broche apropiado para la fastuosidad que ha sido desplegada de principio a fin, a través de todos los poros de este tema. ‘Consensus’, la primera pieza cantada del álbum, nos trae una muestra de progresivo misterioso atravesada por sonoridades casi industriales – gancho estilizado y ornamentos inquietantes, dos en uno. ‘Lullaby’ parece un ensueño agridulce emanado desde los jardines de un palacio rococó en horas del crepúsculo: el canto sereno de Sugimoto parece susurrarnos un secreto que había estado escondido por largo tiempo. La cadencia irresistiblemente contemplativa del motivo principal es explotada sabiamente por los excelentes colores dibujados por el violín y el cello, cuyo dueto parece ocupar toda la atmósfera de manera elegante y contundente a la vez. Ahora bien, si hablamos de contundencia en el sentido más literal de la palabra, el instrumental ‘algo_rhythm.c’ nos muestra a la banda elaborando un híbrido de ELP y UK en una electrizante amalgama progresiva, la misma que se erige como uno de los picos máximos del repertorio. ‘Caprice’ es un solo de violín al estilo barroco que por un espacio de un minuto y medio sustenta un preludio para ‘Spiral Motion’. Es por ello que los últimos fraseos del solo de violín enarbolan ciertas disonancias inesperadas, pues la entrada de ‘Spiral Motion’ tiene mucho de nebuloso y misterioso. Cabe destacar en esta pieza las emisiones cuasi-frippianas que surgen en el solo de guitarra (un recurso que aparece más de una vez en la labor de Takashi Aramaki). ‘Dahlia’ tiene un compás menos impetuoso pero sigue apostando por climas inquietantes: aquí la guitarra tiene más espacio para el lucimiento que en los temas anteriores, donde sus solos parecen relegados a los lugares que el violín tiene a bien dejarle. Aunque, a decir verdad, el solo que más me impresiona es el de sintetizador, cósmico al modo de una pesadilla, como si fuera una tormenta de lamentos que brota desde las entrañas del limbo. El canto de Sugimoto, siempre sobrio, aparece cuando la instrumentación baja los decibeles. La coda instrumental que sigue a la última porción cantada es realmente tenebrosa.

Como para ayudar un poco a aliviar la presión ambiental creada hasta el momento, ‘Pangea’ ofrece los motivos melódicos más épicos y menos oscuros del disco, manejados con un control asertivo. Suena a una mezcla de banda sonora de películas de héroes con PENDRAGON (en su mejor sazón). Pero… como la gente de OUTER LIMITS no puede con su genio, siempre tiene que poner algo perturbador como sea: esto sucede en los momentos en los que el violín se explaya en algunos solos sobre algunas pulsaciones de bajo, mas estos momentos son solo puentes entre tomas y retomas de los pasajes más épicos. En estos pasajes el grupo se muestra más afín a los acentos misteriosos a los cuales era tan afecto el ya extinto grupo polaco ABRAXAS. El tema 9 es un solo de órgano de fuelles cuyo espíritu y vibración se emparientan con los pasajes góticos tan recurrentes en los discos de DEVIL DOLL. Con sus casi 10 minutos de duración, ‘Constellation’ es el tema más extenso del disco. Es un tema épico atravesado por una sonoridad a lo PALLAS de los últimos años, inclinándose hacia ambientes cándidos. Se trata de una vuelta de tuerca en lo que se refiere a ambiente, pero la densidad creada por la instrumentación en bloque (densidad especialmente realzada por las suntuosas orquestaciones de teclado, abriendo brechas para la creación y exploración de continuas texturas) le permite tender un puente de continuidad a contrapelo con las variantes ofrecidas. Con este final explícitamente colorido concluye “Stromatolite”, el retorno a lo grande de OUTER LIMITIS. En verdad, este disco es un estromatolito lleno de espledorosa plenitud progresiva.

César Inca Mendoza